sábado, 6 de febrero de 2010
Nosotros no tenemos la culpa, y Emule...menos
Tras leer un reportaje de vida&artes titulado “Derechos de autor, que no derecho al monopolio” en El País, me asalta una gran duda que también se plantea en dicho artículo; ¿Acaso no son muchas creaciones una simple modificación de algo escrito anteriormente por primera vez?. Es este el debate del que se hicieron cargo Juan Carlos Rodríguez Ibarra (ex presidente de Extremadura) y el escritor Antonio Muñoz Molina.
El arte es considerado una inspiración personal llevada a cabo por las manos de un artista, una creación donde se descubren facetas personales del autor, del modo en que transforma un pensamiento, algo único. Pues bien, ¿acaso no se le puede asignar a este artículo el término arte?. El País recogía hoy una foto de varios artistas sujetando una pancarta que decía: “La música es cultura, la música es empleo”. Hasta ahí estamos de acuerdo, pero ¿hasta qué punto se le puede considerar artista a David de María, Chenoa, Rosario Flores y Antonio Carmona?. Sin entrar en valoraciones musicales de ningún tipo y por supuesto respetando los gustos musicales de cada uno, la música de muchos de ellos, son una creación en base al producto de sus influencias musicales. Sin rodeos, que no tiene tanto mérito como nos intentan hacer saber. Es decir, en el caso de Rosario Flores, se le puede denominar artista a Antonio Flores (hermano), o Antonio González (padre), que son quienes han inculcado en ella esa forma de hacer de la música un arte. ¿Cómo podríamos considerar que un artista es de creación única o solo un plagio o una continuidad a una determinada música?, difícil de establecer parámetros.
Es aquí donde entra mi pequeña crítica. Hay artistas que pasan desapercibidos en esta marea de dinero y manifestaciones musicales. Muchos grupos han considerado que si su música la consideran única, no les son imprescindibles los intermediarios (ya sea de producción, publicidad u otros…). Es el caso de un grupo, Vetusta Morla, o de un cantante, Iván Ferreiro. Donde ellos solos o en compañía de gente cercana, se curraron sus canciones, su sonido y su personalidad. Obviamente, ni Vetusta Morla ni Iván Ferreiro son creaciones únicas en el género, pero sin contar con intermediarios ya no cuentan con los problemas con los que se enfrentan los otros artistas. ¿Qué es mejor, contar con un grupo de gente que te lo elabore todo y que de ahí pidan su retribución, mientras tu pones solo la voz? o, ¿trabajártelo tu solito, dejándote unos costes en ello, vivir de menos lujo y disfrutar de un público fiel capaz de gastarse un dinero por tus discos?. Es aquí quizás donde se le puede considerar a uno más artista que a otro.
Terminando de momento por hoy, ayer oí que la SGAE donó 20.000 euros a la población de Haití, sin mojarme mucho no vaya a ser que me salpique, ¿es eso un intento de lavar su imagen?. Aunque visto lo de los últimos meses, beneficios han sacado de peluquerías y amas de casa barriendo su portal…
Quizás los artistas deberían pensar más en su público y no atacarles indirectamente contra Emule o Ares, ya que todos tenemos esos programas en una parte de nuestro corazoncito.
Un saludo a todos!
jueves, 21 de enero de 2010
Zanjando Haití...
lunes, 30 de noviembre de 2009
La Región "amiga" de los restos arqueológicos (II)
Para la gente interesada en defender este patrimonio de todos la Plataforma de Defensa del Patrimonio Arqueológico de San Esteban se viene reuniendo cada domingo a las 17h en la puerta del Corte Inglés.

sábado, 28 de noviembre de 2009
La Región "amiga" de los restos arqueológicos
Sin más mención a los años del ensanchamiento de la ciudad y sirviendo así de referencia histórica, nos encontramos ante otro suceso acaecido en estos últimos meses. Los restos del jardín de San Esteban suponen uno de los yacimientos islámicos más grandes encontrados en España. En contraposición y debido a este hallazgo de tal importancia, ponemos en balanza el parking y al otro lado unas ruinas árabes:
- Próximos al antiguo Jardín de San Esteban podemos nombrar tres parkings; Alfonso X, Parking Campillo y el Parking del Jardín de la Pólvora. Sin nombrar un aparcamiento que se encuentra justo detrás de San Esteban. Así pues, tenemos a escasos metros unos aparcamientos que considero suficientes para abastecer tal necesidad de aparcamiento. Y no he nombrado el nuevo parking de la Avenida de la Libertad y el del Corte Inglés.
- Según El Pais, el Rey Alfonso X el Sabio pisó esa ciudad hace aproximadamente 800 años, cuenta con 48 casas árabes, 7 palacios y una mezquita. Sin contar con una pequeña necrópolis, donde es posible que se encuentren restos humanos. También nos cuenta el Pais que “paradojas de la política cultural de Murcia. La ciudad es candidata a Ciudad Europea Cultural en el año 2016 y se celebra una exposición sobre Alfonso X el Sabio.
Es probable que muchos de ustedes vean claramente que parte de la balanza pesa más, ¿y para el gobierno?. Podríamos hablar también de mucho dinero fomentando dichas ruinas a la par que un parking también dará múltiples beneficios económicos. Pero aquí ya no se debate sobre tal necesidad de parking, sino del valor humanístico y cultural que se le está dando al hallazgo. Dicho esto, todo queda en el aire, habrá que mirar con lupa todos los movimientos y no olvidar lo ocurrido hace aproximadamente unos 30 años con los baños árabes. ¿Estaremos más cerca de Madina Mursiya o de una ciudad paralela subterránea?. مع السلامة
viernes, 20 de noviembre de 2009
Acciones y reacciones
¿Para qué sirve el periodismo? Es una de las primeras cosas que me enseñaron en 1º de carrera. Las respuestas pueden ser muchas, como la típica de “para controlar al poder” aunque la que quiero tratar en este post es la de servir al ciudadano la información necesaria para que se forme una idea de lo que pasa en el mundo.
En esta respuesta no se contempla la posibilidad de que el ciudadano influya en esa realidad, en las cosas que no le gustan de ella para cambiarla. Ya lo dijo Roy Gutman en una conferencia de la Universidad Autónoma de Nuevo León: “Los periodistas se exponen a situaciones de riesgo, no porque les guste, sino porque es su deber estar ahí para dar a conocer las cosas que no son aceptables”. En esa frase tampoco se contempla una reacción en el lector/oyente/espectador, sólo la función de contar lo que ocurre. Puede que buscar una reacción sea demasiado pedir, pero es lo que ocurre hoy en día, y eso es lo que trató Juanlu en su charla.
La gente ve, lee y escucha barbaridades en los medios de comunicación, pero no hace nada por que no se produzcan. El ejemplo que ponía Juanlu era que había estado en Marruecos junto con otros periodistas y cámaras para entrevistarse con algunas personas, pero que le habían dicho que se fuesen. Debían irse porque no querían que fuesen allí a denunciar su situación, y no querían porque si se enteraba la policía podría aparecer por allí, pegarles una paliza, llevarlos al desierto y dejarlos allí tirados. Y eso no cambiaría su situación, no serviría de nada que el periodista la hubiese denunciado. No sólo no serviría porque alguna “gente de allí” tomase represalias, sino porque los que estuviesen tranquilamente en su casa viendo el informativo dirían:
- Oh, qué triste. Pobrecillos, míralos como sufren. ¿Me pasas la sal?
Y lo olvidarían. No digo que nadie se tenga que liar la manta a la cabeza y se vaya con su retórica o su fusil a lugares en conflicto para intentar solucionarlo por sus propios medios. Pero sí que digo que vemos las injusticias y no hacemos nada por evitarlas.
Es como el tema de las manifestaciones. Hace poco un amigo escribió que no creía que las manifestaciones solucionasen las cosas, y en cierto modo es cierto. Las manifestaciones sirven para que la gente se haga oír por los que están en el poder, pero ¿sirven de algo las manifestaciones por la paz? ¿o las que están en contra del hambre en el mundo?
Sinceramente, no creo que nadie esté a favor del hambre y hacer un acto simbólico no cambia las cosas. A las personas que pasan hambre no les soluciona la papeleta que la gente salga a manifestarse, ya que un estómago vacío sigue estándolo por muchos actos simbólicos que se hagan. Pero veo que me desvío del tema principal.
¿Estoy siendo pesimista? Puede, aunque siempre con toques de realismo.
QCompson me decía que estamos acostumbrados a la sobreinformación y que nos hemos construido una especie de coraza. Así, para que cambie algo tendría que plantearse, de algún modo, como una lacra social, tal como está haciendo Antena 3 con la violencia de género.
Quizás si se habla mucho de un tema y se plantea como un problema en el que cada uno de nosotros puede decidir si sigue ocurriendo o si se elimina del mapa, se haga algo por evitar que ocurra. Aún así, creo que de momento debemos quedarnos en la respuesta a la pregunta del principio: el periodismo informa al ciudadano, pero no causa reacción en él.
Entrada también publicada en mi blog personal, Diario de una periodista en ciernes
