miércoles, 20 de enero de 2010

Haití (II)

miércoles, 20 de enero de 2010
Mejor, quizás, no podría empezar esta reflexión y este análisis sobre Haití sin el post anterior de QCompson. Querría ser diferente a todos los medios, a toda la información que nos satura día tras día con lo mismo; dificultad para administrar las ayudas, suben sin cesar los números de muertos y se cuentan con los dedos de las manos las proezas y los rescates. La imagen anterior sirve para resumir todo lo ocurrido en Haití, con la catástrofe y lo acaecido tras ella.

Me llama mucho la atención como la vida cambia en un país tras un golpe como este. Haití son escombros, familias y amistades totalmente rotas, y el aire que allí habitaba ya no es el mismo. Dicen que huele a muerte, que todo es gris y que solo se oyen llantos, gritos y disparos. Haití no volverá a ser la misma, ha pasado a dominio de nadie. ¿Pero conocemos algo de la historia de Haití?.




Si, y es que Haití, como cualquier país, tiene una historia. Cristóbal Colón le dió un giro en 1492, cambiando la vida étnica arawak, caribes y taínos. Posteriormente, tras el dominio español, se dividió el terreno entre Francia y España y en 1791, se produce la primera Revolución Haitiana, la primera consideración de emancipación e independencia de los dominios europeos. Esto, quedó plasmado en 1801 con la promulgación de la constitución por Toussaint Louverture, protagonista y lider de dicha revolución. Pero esta libertad no la consiguieron hasta pasados 3 años, cuando vencieron a las tropas Francesas y Jean Jacques Dessalines se convierte en el primer gobernador. La inestabilidad que existía tras el logro de su independencia, sirvió como excusa para que Estados Unidos invadiera Haití y tener el control absoluto hasta 1934. Ya, en 1957 comenzó el baile político, con las primeras elecciones que dieron la victoria a François Duvalier y que sucedieron tras ésta, cuatro más. Esto, podría ser un repaso general y rápido de la historia Haitiana hasta que un terremoto de 7,0 de magnitud se apoderara de la vida de este país de América Central.

Tras esto, ¿como se levanta un país?. El actual presidente de la Republica de Haití, René Preval afirma, "los países no mueren", "Haití va a levantarse". Sin duda alguna, un país no muere, su historia lo corrobora, la cuestión que debería hacerse es ¿cómo los haitianos vivirán apartir de ahora en su país?. Haití es hoy en día un lugar para vivir con miedo, y ha pasado de ser una de las tierras más pobres, a ser un territorio prohibido para sonreir, soñar y vivir. Y mucho tendrá que pasar, para volver a ver una imagen como esta.

La vida de un país es el conjunto de la vida de los ciudadanos:

1 comentarios:

QCompson dijo...

Yo había pensado en un manual de supervivencia para el telespectador en estos casos de catástrofes de dimensiones dantescas. Pero tuve miedo de caer en la frivolidad para acabar hiriendo sensibilidades, por eso puse la foto y ya está, y cada cual que pensara lo que quisiera.

Pero ya que has subido tu entrada creo que es de recibo preguntarse si los medio de comunicación han hecho la labor que se les debe exigir. En mi opinión han abusado de la espectacularización como buitres esperando en el aeropuerto unas horas en busca de cazar las imágenes necesarias para impactar lo máximo posible. Se ha dejado de lado por ejemplo la historia, que tú has medio recapitulado, una historia que se repite en mucho otros países a grandes rasgos y en los que nadie va a hacer nada hasta que haya una catástrofe y miles de muertos. ¿Por qué el ser humano es tan incapaz de prevenir el futuro o, mejor dicho, en invertir para mejorarlo?

El caso de los telediarios es flagrante, se han comido la mitad de los informativos de una semana para hablar de Haití y han conseguido desarrollar una reacción alérgica en mí cada vez que escucho las palabras 'corredor humanitario'. Pero lo peor es que la mayoría del tiempo invertido, se ha invertido en periodismo del malo, periodismo del fácil mientras el mundo sigue marchando. ¿Se puede hablar de saqueos cuando la mayoría no tiene nada o es, como diría una amiga mía, una expropiación necesaria o es, simplemente, la forma de sobrevivir? ¿Se puede llamar infierno a un fenómeno natural o el infierno son los demás (como decía áquel), los que se aprovechan de ti durante décadas sin dejarte unas infraestructuras (urbanísticas, de comunicación y de asistencia) decentes?

Por cierto, quiero recordar que una de las mayores colonias de haitianos es Nueva Orleans, ¡Vaya década!

Casi que podría haber escrito una entrada pero ya bastante bombo se le ha dado, un saludo y a ver si no tenemos que volver a "disfrutar" se muchas más noticias de esta naturaleza. Y de haberlas, que las habrá, deseo que las aprovechemos para reflexionar sobre el valor de la vida y sobre la hicocresia por encima de números de víctimas en busca de un récord.

 
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